El sensor de proximidad infrarrojo es un módulo diseñado para la detección de objetos a corta distancia. Es ampliamente utilizado en robótica para funciones de evasión de obstáculos, seguidores de línea o como contador de objetos en bandas transportadoras debido a su pequeño tamaño y respuesta inmediata.
¿Qué es?
Es un dispositivo que basa su funcionamiento en la emisión y recepción de luz infrarroja. Cuenta con dos componentes clave: un LED emisor que lanza un haz de luz invisible y un fotodiodo (receptor) que detecta el rebote de esa luz cuando choca contra un objeto. Si el receptor capta suficiente luz de retorno, el módulo envía una señal digital al microcontrolador indicando la presencia de un obstáculo.
Especificaciones Técnicas
Voltaje de operación: 3.3V a 5V DC
Distancia de detección: 2 cm a 30 cm (ajustable)
Ángulo de detección: 35 grados
Tipo de salida: Digital (0 y 1)
Corriente de trabajo: 20 mA
Comparador interno: Chip LM393
Dimensiones: 31 mm x 15 mm
Temperatura de operación: -10°C a +50°C
Asignación de Pines
VCC: Alimentación positiva (3.3V - 5V)
GND: Tierra (0V)
OUT: Salida digital (Se mantiene en ALTO y cambia a BAJO al detectar objeto)
Ajustes y Funcionamiento
El módulo cuenta con elementos específicos para calibrar su precisión:
Potenciómetro de precisión: Permite girar para aumentar o disminuir el rango de distancia de detección según las necesidades del proyecto.
Indicadores LED:
LED 1: Indica que el módulo tiene energía.
LED 2: Se enciende solo cuando el sensor detecta un obstáculo.
Ventajas del Sensor Infrarrojo
Respuesta rápida: Al trabajar con luz, la detección es prácticamente instantánea, ideal para frenado de emergencia en prototipos.
Fácil de ocultar: Su tamaño compacto permite integrarlo en la estructura de los lentes sin añadir peso excesivo.
Inmune al ruido acústico: A diferencia de los sensores ultrasónicos, este no se ve afectado por ruidos fuertes en el ambiente.
Económico: Es uno de los sensores de presencia más accesibles del mercado.
Recomendaciones de Uso
Color de los objetos: El sensor es sensible al color. Las superficies blancas o claras reflejan mejor la luz (mayor distancia), mientras que las superficies negras o mates absorben la luz infrarroja y pueden no ser detectadas.
Luz ambiental: La luz solar intensa contiene rayos infrarrojos que pueden interferir con el receptor, provocando falsos positivos si se usa en exteriores.
Calibración: Se recomienda ajustar el potenciómetro con el sensor ya montado en su posición final para compensar reflejos de la propia estructura del proyecto.